lunes, 24 de noviembre de 2014

5 claves para sacarle el máximo partido a tu memoria

Todos hemos olvidado alguna vez dónde hemos puesto las llaves, o nos ha pasado que nos encontramos delante del frigorífico sin saber qué íbamos a buscar. Si tenemos 25 años, lo más probable es que no dudemos ni por un instante de la capacidad de nuestra memoria, y pensemos que se trata de un simple despiste; sin embargo, si tenemos 50, seguramente comencemos a plantearnos si nuestra memoria trabaja bien y pensemos que la edad comienza a hacer mella en nuestro cerebro.

Pues bien, no todos los fallos de memoria pueden asociarse a la edad, ni todos ellos pueden ser considerados como un problema. Es decir, tengamos la edad que tengamos, nos olvidaremos de ciertas cosas que deseamos recordar en algún momento determinado, sin estar ello relacionado con el bienestar de nuestra memoria.

En este post os daré algunas claves que nos pueden ayudar a potenciar el funcionamiento de nuestra memoria, tengamos la edad que tengamos. Con algunos trucos, podemos ayudarnos a recordar mejor el nombre de una persona, un número de teléfono, una noticia, etc. 



Presta atención
Una primera clave, y la más importante, está relacionada con nuestra atención. ¿Cómo podremos recordar algo a lo que apenas hemos prestado atención? 
Para memorizar información, el primero paso que realiza nuestro cerebro es focalizarse en ella, prestarle atención. Una vez que lo ha hecho, entonces podrá llevar a cabo los restantes pasos del proceso de memorización.
Por tanto, si queremos acordarnos del nombre de alguien que acabamos de conocer, debemos estar muy atentos en el momento en que se está presentando y nos está hablando de él/ella. 

Céntrate en lo relevante
El siguiente paso en el proceso de memorización que lleva a cabo nuestro cerebro es la selección de aquello que considera relevante, realmente importante. Por tanto, debemos tratar de centrarnos especialmente en aquello que querremos recordar posteriormente, obviando aquella información carente de importancia y que genera "ruido" innecesario.

Asocia la información
El rendimiento de nuestra memoria mejora con el uso de claves. De esta manera, podemos relacionar la información que queremos memorizar con algo significativo que nos ayude a recordarla. Por ejemplo, si queremos aprendernos el nombre de una persona que nos acaban de presentar, podemos pensar en una persona conocida para nosotros o famosa que tenga el mismo nombre; nuestro cerebro memorizará los dos datos de forma asociada, de tal manera que acordarnos de uno de ellos nos ayudará a recordar el otro.

Utiliza reglas mnemotécnicas
Se trata de "trucos" para memorizar la información que nos ayudarán a recordarla más tarde.

Uno de ellos es la agrupación, muy útil cuando queremos aprendernos un número, agrupando las cifras en números más pequeños que nos resulten significativos. Por ejemplo, si queremos aprender el número de teléfono 999872543, podemos hacer lo siguiente:

999- 9 de septiembre del 2009, día en que nació mi nieto,
872- agosto del año 1972, mes en que me casé.
543- las edades de mis tres nietos.

La regla de las iniciales nos ayudaría a memorizar una lista de palabras, por ejemplo, la lista de la compra. En este caso, pongamos que queremos ir al supermercado y comprar las siguientes cosas: carne, vino y arroz. Con las dos primeras letras de cara palabra podemos crear caviar (ca-vi-ar). Así, una vez en la tienda, solamente tendremos que acordarnos de una palabra, en lugar de tres.

Creando una historia podemos memorizar una lista de palabras cualesquiera. Utilizándolas, crearemos una historia; cuanto más burda o absurda sea, mejor la recordaremos. Imaginemos que deseamos aprender estas palabras: gato, alfombra, café, amapola. Podemos crear la siguiente historia:

El gato salió de casa volando en su alfombra, con la intención de quedar a tomar un café con su amiga la amapola. 

El método de los loci (de los lugares) consiste en asociar cada una de las palabras que queremos memorizar con un lugar de una ruta conocida para nosotros. Debemos imaginarnos mentalmente el trayecto que recorremos, por ejemplo, del trabajo a casa. Estableceremos diferentes puntos de esta ruta que sean muy significativos o llamativos para nosotros, y con cada uno asociamos una palabra.


Usa ayudas externas
Las notas, las alarmas del móvil o las agendas son instrumentos que parecen muy obvios pero que a todos nos pueden servir de gran ayuda a la hora de recordar nuestras citas o información. Lo más importante es colocar y programar las ayudas de tal forma que sean visibles para nosotros y estemos seguros de que nos van a ayudar a recordar lo que queremos para el momento que deseamos.

Por ejemplo, es contraproducente tener la puerta de la nevera llena de notas, pues provocará un exceso de información para nuestro cerebro; lo mejor sería colocar una o dos notas con la información más importante e ir tirando aquellas atrasadas.

 Lo mismo se puede aplicar a la agenda, teniendo en cuenta que si es un instrumento que no revisamos regularmente no nos servirá de ayuda.


Aplicando estos prácticos consejos verás como tu memoria mejora su rendimiento, pues el cerebro es como un músculo: "cuánto más lo trabajas, más y mejor rinde".


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