En mi trabajo actual, tengo la suerte de contar con una sala Snoezelen o de estimulación multisensorial. Muchas familias y visitas se quedan sorprendidos con esta sala, y sus comentarios suelen ser: "qué bonita", "cómo debe relajar eso", "¿y no se asustarán con la oscuridad?"
Vistas desde fuera, y sin tener conocimiento, pueden parecer salas "bonitas". Sin embargo, tienen una utilidad concreta y su contenido no está elegido al azar.
